viernes, 11 de junio de 2010

Mundial Sudáfrica 2010: la hora del fútbol





Aficionados en la fiesta de las calles

Todos los ojos del planeta están puestos en la primera Copa del Mundo en territorio africano.

Unas 95.000 personas en el estadio Soccer City de Johannesburgo -y otros miles de millones de individuos en el resto del mundo- serán testigos de la inauguración del primer Mundial de Fútbol que se celebra en suelo africano.

Sudáfrica, considerado como el país más desarrollado del continente, lleva la responsabilidad de asegurar un evento de categoría.

Sobre el papel, todo parece que así será. Son miles de millones de dólares los que se han invertido en la construcción de estadios de primer nivel, en el desarrollo de autopistas y la mejora de la infraestructura del país.

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, dijo recientemente que su país "empezó a vivir" y que "no volverá a ser la misma después de esta Copa del Mundo".

Sudáfrica empezó a vivir (...) no volverá a ser la misma después de esta Copa del Mundo

Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica

No obstante es a partir de este viernes, cuando comienza la fase de grupos, que se verá qué tan atada está la organización dentro y fuera de los estadios.

No son un secreto para nadie los altos niveles de criminalidad que existen en Sudáfrica. Si bien en BBC Mundo hemos obtenido información sobre una tregua no oficial entre los grupos criminales para que éste sea un Mundial pacífico, ya algunos colegas periodistas de China, España y Portugal han sido víctimas del robo a mano armada.

Habría que poner en contexto que se trata de eventos aislados que no llegarían a los titulares internacionales si no se tratara de profesionales de medios de comunicación extranjeros.
Todos a una

Por el lado de los sudáfricanos, desde Nelson Mandela y el arzobispo Desmond Tutu hasta cada uno de los residentes de esta llamada "sociedad arcoiris", parecen estar más unidos que nunca para apoyar a su selección, los Bafana Bafana.


A sus 91 años y con un delicado estado de salud, Mandela había confirmado que estaría presente en el estadio para apoyar a su equipo cuando se enfrente contra México en el partido inaugural.

Sin embargo, no podrá asistir por el fallecimiento de una de sus bisnietas en un accidente después del concierto que abrió la fiesta mundialista en Soweto. "No es apropiado que Mandela se haga presente en la inauguración", informó un comunicado.

El seleccionador mexicano, Javier Aguirre, admirador declarado del ex presidente sudafricano y del arzobispo, adelantó que durante 90 minutos -y por primera vez- estará en desacuerdo con ambos líderes.

La razón es sencilla, Aguirre quiere y necesita ganar. Un deseo que se extiende a la selección de Sudáfrica, que llega al Mundial como el país anfitrión peor clasificado de la historia.

"Necesitamos ganar el primer partido, así que se lo haremos difícil (a México)", confesó el futbolista sudafricano Aaron Mokoena.

Para Mokoena, "llegó el momento de la verdad".

No hay comentarios: